Las necesidades nutricionales del gato mayor

Las necesidades nutricionales del gato mayor

 

Como promedio, los gatos domésticos viven unos 15 años aunque no es extraño encontrar algunos que alcancen los 20 años. Y es que, gracias a unos mejores cuidados, incluyendo la esterilización, y a una alimentación más adecuada, la esperanza de vida de los gatos ha aumentado considerablemente.

El proceso de madurez

Se trata de una prolongada etapa de la vida del gato en la que se pueden diferenciar dos fases. En la primera a partir de los 7 años, donde no se observan signos de envejecimiento, aunque los primeros cambios empiezan a producirse. Las células del organismo no se renuevan con la misma eficacia. A partir de los 10-12 años los signos son más evidentes. Se produce un envejecimiento celular que conlleva un progresivo deterioro de los órganos y funciones del gato, así como de sus capacidades sensoriales.

Objetivos nutricionales

Los cambios que se van produciendo en el gato asociados a la edad determinan unas necesidades nutricionales diferentes:

Aporte de energía adaptado

Al comienzo de la madurez el gato tiene tendencia a la obesidad, pero la segunda se caracteriza más por la pérdida de peso. Las causas son la reducción del sentido del gusto y del olfato en esta segunda fase. Por tanto, habrá que adaptar el aporte energético en cada fase: más restringido al principio de la madurez, mientras que aumentará cuando el peso empiece a disminuir.

Nivel óptimo de proteína

En los gatos mayores se produce una disminución de la masa muscular (sarcopenia), debido a esta reducción ,el gato se fatiga pronto y reduce su actividad física .Por este motivo, los alimentos para gatos mayores deben mantener una proteína de nivel y calidad suficientes para cubrir sus necesidades y evitar el catabolismo proteico, al tiempo que se protege al riñón de una excesiva carga de trabajo.

Refuerzo antioxidante

El desequilibrio entre la producción de radicales libres y las defensas antioxidantes provoca un daño oxidativo que parece estar involucrado a enfermedades de procesos degenerativos como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, el deterioro del sistema inmunitario, la disfunción cerebral y las cataratas. Antioxidantes como las vitaminas C y E y los carotenoides han demostrado que estimulan el sistema inmunitario a través de la protección de las células.

Protección renal

La enfermedad renal crónica es muy común en los gatos mayores, por ello las recomendaciones nutricionales son importantes para favorecer la función renal:

  • ● Contenido en fósforo reducido para ayudar a prevenir la hiperfosfatemina y el hiperparatiroidismo secundario, que contribuye a la progresión del fallo renal.
  • ● Antioxidantes, que reducen el proceso oxidativo y favorecen la perfusión renal.
  • ● EPA y DHA, que ayudan a mantener la filtración glomerular.

Lucha contra la disfunción cognitiva

Con la edad los mecanismos de defensa antioxidantes empiezan a ser menos efectivos. De este modo, el tejido cerebral presenta problemas con la transmisión de los neurotransmisores y como consecuencia, disminuyen los reflejos.

Para ello el alimento debe llevar, además de antioxidantes, otros nutrientes que pueden frenar el deterioro cerebral como la fosfatidil serina o el triptófano, precursor de la serotonina.

Refuerzo articular

En el gato, los problemas articulares y la falta de funcionalidad articular están muy relacionados con la edad.

Una manera de reducir la inflamación es a través del uso de ácidos grasos poliinsaturados, especialmente los anteriormente mencionados, DHA Y EPA. Tambien puede ser beneficioso incorporar glucosamina y condroitina, que favorecen la regeneración y frenan el deterioro del cartílago articular.

(imagen vía clickmascotas.com)

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